martes, 21 de octubre de 2008

Del video musical a la pantalla grande

CENTRO CULTURAL JOSÉ MARTÍ

PROGRAMACIÓ DEL CINE FORO


Noviembre de 2008


Martes 4



Del video musical a la pantalla grande: "Pequeña Miss Sunshine" (Estados Unidos, 2006) de Jonathan Dayton y Valerie Faris, con Greg Kinnear, Toni Collette, Steve Carell, Paul Dano, Abigail Breslin y Alan Arkin.

Distinciones: Ganadora de dos premios Oscar, uno por mejor guión, y otro por mejor actuación en un papel secundario para Alan Arkin, entre otros 41 reconocimientos.

Olive (Abigail Breslin) es una niña de 7 años que se prepara para concursar en el certamen de belleza infantil Pequeña Miss Sunshine, a realizarse en el estado de California. Junto a su disfuncional familia, que incluye, entre otros, a su hermano, quien realiza un voto de silencio, y a su abuelo, expulsado del su asilo por conducta inapropiada, Olive se dirigirá por carretera (desde su hogar en Nuevo México) a la sede del concurso en una vieja camioneta que será testigo y escenario de los altibajos de la familia.

Conmovedora y divertida cinta que hace mofa de muchas de las obsesiones de la vida contemporánea como lo son la apariencia y el dinero.

Comentarios a cargo del Lic. Mario Helguera Bolio y Raúl H. Pérez Navarrete.

Centro Cultural José Martí / Adolescentes y adultos / 20:00 horas
/ Evento gratuito



Martes 18


Del video musical a la pantalla grande: “La ciencia del sueño” (Francia-Italia, 2006) de Michele Gondry, con Charlotte Gainsbourg y Gael García Bernal.

Distinciones: Ganadora de un premio del Festival de Cannes por mejor banda sonora, y un reconocimiento de la Chlotrudis Society for Independent Film por mejor diseño visual.

Stephane Miroux (Gael García Bernal) es un artista, con el anhelo de convertirse en inventor, que desde niño ha visto entrelazados el mundo de los sueños y la realidad. Ahora, en su juventud, tendrá que lidiar con un trabajo aburrido y con la conquista de Staphanie, su vecina, una chica que se verá afectada por la singular condición de su pretendiente.

Original película del director Michele Gondry, quien se hiciera famoso por realizar los videos musicales más emblemáticos de la cantante islandesa Björk.

Comentarios a cargo del Lic. Mario Helguera Bolio y Raúl H. Pérez Navarrete.

Centro Cultural José Martí / Adolescentes y adultos / 20:00 horas
/ Evento gratuito

viernes, 17 de octubre de 2008

Tiene los ojos de su padre.

"No hay emoción más natural y humana que el miedo, ni existe miedo más arcaico que el temor desconocido."


HP Lovecraft


Los tipos de miedo


El cine de terror en sus primeras décadas explotaba en temor primitivo hacia el depredador: que un ser más fuerte que el hombre llegue y lo mate, sea para alimentarse de él o por cualquier otra razón. De ahí toda la galería de monstruos que desfilaron por los años 30, 40 y 50. Claro, a este temor primitivo se suma otro: el miedo a lo diferente, a lo innatural, a lo que no se supone que debe ser. La suma de estos dos miedos dan como resultado los vampiros, los hombres lobo, las momias y demás. En las décadas de 1930 y 1940, estos depredadores tienen un origen sobrenatural. En las de 1950 y 1960, tienen un origen "científico": extraterrestres, mutantes, infectados, animales enloquecidos, mosntruos radiactivos, etcétera.


Pero en la década de los 50's se suma un tercer tipo de miedo, producto de la paranoia característica de la Guerra Fría: el miedo al final, el miedo no a perescer como individuo, sino a presenciar la desaparación de la humanidad, de que llegue su fin como especie dominante en este planeta. En los 50's, la amenaza es controlada antes de que crezca; en los 60's el fin del mundo se presenta.


Pero aún tendría que llegar un tercer tipo de miedo: el horror satánico. No se trata de un temor a una bestia o criatura que pueda destruirnos. No hay aquí monstruos visibles, ni importa qué tan horrendos puedan ser físicamente. Ahora la amenaza es una presencia, una fuerza poderosa contra la que no se puede combatir, de la que no se puede huir. Ajos, estacas y balas de plata son inútiles. No sólo la vida propia está amenazada, sino la razón y el alma misma corren peligro.


Este tipo de miedo no era nuevo, la literatura lo había estado explotando desde hacía décadas, pero llegó tarde al cine, cuando Lovecraft en la década de los 20 dejó atrás los elementos clásicos de la literatura gótica (fantasmas, vampiros, hombres lobo), para explorar el horror que causa la idea de que existen otras cosas, que lo que creemos saber sobre las fuerzas que rigen el uiverso es ínfimo. Que somos vulnerables a los caprichos de esas fuerzas.


Claro, Lovecraft tiró más hacia lo cósmico, mientras que la autora Ira Levin insertó su relato en la tradición judeocristiana. ¿Qué más había que temer que al Enemigo milenario de la humanidad, una fuerza en cuya existencia muchos creen en realidad? Y así, con El Bebé de Rosemary, Satanás empezó a ser el nuevo antagonista de los relatos de horror.


El bebé de Rosemary


Ira Levin publicó su libro en 1967, pero sería la adaptación fílmica de Roman Plansky la que le daría fama al relato. Annus mirabilis, 1968. Mientras George A Romero iniciaba la tradición del apocalipsis zombi y llevaba a la culminación el horror combinado con ciencia-ficción, Roman Polansky iniciaba el nuevo horror satánico. Mientras Romero realizaba una película de bajo presupuesto que se basaba en el gore, Polansky dirigía una obra de terror psicológico, de amplia inversión, con muchas pretensiones artísticas, y en la que lo importante es la creación de atmósferas.


La tradición iniciada por Polansky continuaría a través de la siguiente década con películas como El exorcista (1973), La Profecía (1976) y El Horror de Amityville (1979), hasta culminar con El Resplandor (1980) de Stanley Kubrick. Pero eso sería el futuro.


No puedo decirles mucho sobre El Bebé de Rosemary sin arruinarles la película Digamos sólo que su protagonista, Mia Farrow, interpreta a una joven mujer recién casada y ansiosa de ser madre. Pero existe un terrible secreto acerca de su bebé, y una conspiración para ocultarlo.


Datos curiosos: el edificio en que fue filmada esta película fue habitado alguna vez por Boris Karloff, el célebre actor de clásicos del horror de los años 30 y 40. De Karloff se rumoraba que practicaba ritos satánicos para ser tan buen actor. Y más impactante aún, frente a ese mismo edificio fue asesinado John Lennon en 1980. De ahí que no falte quien murmure que el edificio está maldito. Puras patrañas, pero es divertido.


El Bebé de Rosemary ganó múltibles premios y distinciones y es considerada por muchos como la mejor película de horror de todos los tiempos. Se presentará este martes 21 a las 8:00 PM en el Centro Cultural José Martí. Los comentarios estarán a cargo de un servidor. No se la pierdan.

viernes, 3 de octubre de 2008

¡Vienen por ti, Barbara!


El año de 1968 legó una rica herencia para la historia. Amén de los movimientos políticos que márcaron un antes y un después en la historia del siglo XX, 1968 fue un año rico para las artes, la cultura y el cine. En el cine de cienca-ficción, 1968 nos dio El Planeta de los Simios y 2001: Odisea del Espacio (eesta última, a mi gusto, la mejor película de sci-fi jamás hecha). Ambas fueron presentadas en agosto pasado en nuestro Centro Cultural.

En el género del horror, 1968 también contribuyó con dos grandes obras, muy distintas, representantes de corrientes opuestas en el género, pero que sin duda marcaron la historia del cine: La Noche de los Muertos Vivientes y El Bebé de Rosemary.


EL CINE DE HORROR EN LOS 50'S


En la década de los 50's, el género de horror s había fusionado con la ciencia-ficción, como nos dejan ver algunas de las mejores representantes de estos dos géneros en aquella década. La paranoia generada por la Guerra Fría volvió caducos a los vampiros, hombres-lobo y momias que habían protagonizado las películas de horror desde 1920. La amenaza ahora provenía del espacio, de secretos ocultos bajo los hielos del ártico, o del mal uso que se le daba a la tecnología, sobre todo al gran espectro de la época: la bomba atómica.


Al público de los 50's ya no le bastaba con explicaciones sobrenaturales de los mosntruos. Querían explicaciones "científicas" pues vivían en una época en la que la tecnología llegaba con grandes promesas y grandes amenazas. Así, los monstruos no podían ser ya producto de pactos con el diablo o antiguos rituales egipcios. Debían ser resultado del mal uso de una cámara de teletransportación o provenir del espacio exterior. Se inventaron nuevas convenciones, como que el exponer un insecto a energía atómica lo haría crecer a un tamaño gigantesco, o que un dinosaurio atrapado en el hielo podría sobrevivir durante millones de años.


Extraterrestres, mutantes, dinosaurios redivivos, insectos gigantes protagonizaron las pesadillas del público cinéfilo de los años 50's. Ejemplos de este cine son películas como La Mosca, La Mancha Voraz, La Invasión de los Usurpadores de Cuerpos y La Cosa de Otro Mundo. Todas ellas reflejaban el miedo de la población estadounidense porque llegara un enemigo extraño y externo que destruyera la civilización.


No se trataba más del miedo al depredador, como lo es al vampiro o al hombre-lobo, que se alimenta de sus víctimas, pero que sólo significa una amenaza a nivel local, para los seres más cercanos a estos monstruos. Ahora la amenaza era global, se trataba del miedo al fin del mundo, de la vida como la conocemos.


EL CINE DE HORROR EN LOS 60's


En la década de los 60's continuó esta tendencia de combinar el horror con la ciencia-ficción, pero si en los 50's la amenaza del fin del mundo se lograba evitar antes de que alcanzara amplias proporciones (por ejemplo, se neutralizaba al monstruo antes de que saliera de la base militar o de la ciudad), en el cine sesentero el fin del mundo llegaba. Otra diferencia es que, si bien en la mayoría de los filmes de horror y ciencia-ficción de los 50's los protagonistas eran apuestos y brillantes científicos, y arrogantes capitanes del ejército americano, en el cine de los 60's era la gente común la que se tenía que enfrentar a la amenaza del fin del mundo.


Así, ya sea que el Apocalipsis llegue por la furia de las aves (Los Pájaros, 1963), por una epidemia de ceguera que le abra el camino a plantas extraterrestres (El Día de los Trífidos, 1962) o una plaga de vampiros zombis (El Último Hombre sobre la Tierra, 1964), era una certeza que no se podría resolver tan fácil como sólo rociar con un extintor a una ameba gigante.


En este contexto llega la primera película de zombis moderna, justo en el año que lo cambiaría todo: La Noche de los Muertos Vivientes. Pero aparte de la tradición que mezcla la ciencia-ficción con el horror, esta película tiene sus orígenes en la larga y antigua tradición sobre zombies.


LOS ZOMBIES


Poco se sabe de la etimología de la palabra "zombi", aunque es casi seguro que tiene un origen afroantillano. La primera vez que aparece la palabra es en un texto francés del siglo XVIII, Le Zombi du Grand Pérou, pero no se entiende muy bien a qué se refería el autor con "zombi". Lo cierto es que la tradición de cadáveres que salen de las tumbas y atormentas a los vivos, está presente en prácticamente todas las mitologías del mundo, ya sea en forma de vampiros, gules o draugures.


En la literatura, cadávares vueltos a la vida aparecen en Frankenstein de Mary Shelley, La Mano del Mono de WW Jacobs, El Caso del Señor Valdemar de Edgard Alan Poe y varios cuentos de HP Lovecraft. Sin embargo, ninguno de estos muertos vivientes era zombis en realidad.


El concepto de zombi moderno tiene su origen en la tradición afroantillana. En ésta, un zombi es un cadáver sin alma, vuelto a la vida mediante hechicería. Un brujo vudú utilizaría al zombi como esclavo para cumplir su voluntad, por ejemplo, cometiendo asesinatos o raptando personas.


El mundo occidental conoció pro vez primera esta idea de zombi a través del libro La Isla Mágica del explorador WB Seabrook, publicado en Estados Unidos en 1929, en el que el autor describía la vida y costumbres de Haití, incluyendo la práctica del vudú y la creencia en zombis.


El libro fue adaptado muy libremente al cine en 1932 con la cinta White Zombie, protagonizada por el legandario Bela Lugosi. A partir de entonces, se hicieron cada vez más comunes las películas de zombis. En ellas, los muertos eran revividos por hechiceros malignos o científicos locos con la intención de controlarlos para sus malvados fines. Películas de este tipo incluyen Yo Caminé con un Zombi (1943), Plan Nueve del Espacio Exterior (1959) y La Plaga de los Zombis (1966).


EL APOCALIPSIS


Estos zombis, sin embargo, no son aún los causantes del apocalipsis que conocemos hoy en día. Para acabar con la amenaza, bastaba detener al científico o hechicero que los controlaba, y la condición de zombi no era contagiosa.


El origen del Apocalipsis zombi se encuentra en otras obras. Por ejemplo, en 1936, la película Things to Come, basada en la novela homónima de HG Wells, habla de una "plaga ambulante", que provoca que los infectados vaguen errática y lentamente por el mundo (como zombis). Esta plaga es altamente contagiosa y provoca el Apocalipsis.


Pero la influencia más importante en la conformación de la idea del Apocalipsis zombi se encuentra en la novela de Richard Mathelson Soy Leyenda (1954), en la que unos mutantes vampirescos ocasionan el fin del mundo. En esta novela, y en su adaptación cinematográfica El Último Hombre sobre la Tierra (1964, protagonizada por Vincent Price) los "vampiros" tienen más parentezco con los zombis modernos que con el conde Drácula: deambulan lentamente, emitiendo gemidos quejumbrosos, privados de voluntad y razón. Además, su mordida es contagiosa. Lo único que tienen de vampiros es que chupan sangre en vez de comer cerebros.


LA NOCHE DE LOS MUERTOS VIVIENTES


Ahora sí, de la película que nos concierne. La Noche de los Muertos Vivientes del legendario director George A. Romero, no es sólo la primera película de zombis modernos. Es una obra maestra del género de horror y precursora del gore, que dignificó el cine de serie B, demostró que el cine de horror puede ser arte y criticó a la sociedad norteamericana. No por nada esta cinta es considerada por muchos críticos como la mejor película de horror de la historia.


Para empezar, Romero sentó las reglas del zombi moderno, una de las dos criaturas míticas que ha producido el siglo XX (la otra vendría siendo el monstruo gigante, al estilo Godzilla). Estas reglas son:




  • Los zombis comen carne humana, ésta es su motivación.


  • Nadie controla a los zombis. Son una amenaza en sí misma.


  • La mordida del zombi reproduce su condición en quien la sufre.


  • Los zombis son una amenaza global, no local.


  • Los zombis traerán el fin del mundo. Si no en esta cinta, en la secuela.


  • La única forma de matar a un zombi es destruyendo el cerebro o quitando la cabeza.


  • De todas formas, el peor peligro no son los zombis, sino los otros vivos.


  • Al final de la cinta, hay pocos sobrevivientes, si es que hay alguno.

Estas reglas básicas han sido cambiadas, revisadas y reinterpretadas por realizadores posteriores. Pero en realidad, tratándose de zombis, no hay nada después de Romero, sólo notas al pie.


En cuanto a la penúltima regla, Romero la hizo la más importante de su cinematografía. Los zombis sólo son un pretexto, una metáfora para exponer la horripilancia de la sociedad humana. En La Noche, son duramente criticados el racismo, la xenofobia y otros vicios de la sociedad. El escenario apocalíptico de la Guerra de Vietnam se ve reflejado en las últimas escenas. No se trata sólo de una película de monstruos, es una cinta muy actual que comenta sobre las situaciones de su tiempo. No es casualidad que surgiera en 1968.


Por cierto, hablando de épocas, Romero no quería dar una explicación sobre el origen de los zombis, pero la época en la que hizo la película lo obligó a dar una razón "científica", en este caso, radiación extraña que había traído consigo una sonda proveniente de Venus.


Romero hizo esta película con un bajísimo presupuesto, con sus amigos, familiares y vecinos. Un carnicero de la comunidad ayudó con los efectos especiales y proveyó a los actores que hacían de zombis tripas y pedazos de carne para que pudieran comerlos con todo realismo.


Las crónicas de la época narran que nadie estaba preparado para lo que vio la noche del estreno de la obra de Romero. Los preadolescentes, acostumbrados a ver películas de horror, quedaron chocados. Una generación coompleta quedó marcada de por vida. Y La Noche fue seleccionada por la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos para ser preservada por su relevancia artística, histórica y cultural.


No se pierdan esta obra maestra, una de las películas ideales para la época halloweenesca. Será presentada el Martes 7 de Octubre en el Centro Cultural José Martí, a las 8:00 de la noche. Los comentarios estarán a cargo de su servidor. Espero verlos.