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viernes, 16 de septiembre de 2011

El traspatio



“Tragicomedia del México actual”.


Martes 27 de septiembre.


Película: “Traspatio” (México, 2009) de Carlos Carrera, con Ana de la Reguera, Jimmy Smits y Joaquín Cosío.



Carlos Carrera nos muestra la vida en Ciudad Juárez, la más peligrosa del mundo. Sigue la historia real de la agente de policía Blanca Bravo (Ana de la Reguera) en su investigación de la serie de feminicidios que sufre esta ciudad fronteriza, y que se enfrenta a una terrible realidad: el asesinato se ha vuelto algo tan común que todos son potenciales víctimas y todos son potenciales culpables.

Distinciones: Ganadora de 5 premios Ariel y 3 premios Canacine.






Comentarios a cargo del Lic. Mario Helguera Bolio y Miguel Civeira.

Centro Cultural José Martí / Adolescentes y adultos / 20:00 horas / Evento gratuito.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Tragicomedia del México actual



El cine mexicano ha tenido desde sus inicios un compromiso con el retrato de la realidad social de nuestro país. Aunque ha habido momentos en los que se ha optado por una visión optimista e idealizada (como el cine de charros) o de plano fantástica (como las películas de luchadores), a lo largo de la historia del cine nacional ha habido siempre una presencia de filmes que se esfuerzan por dejar testimonio de la situación social de nuestro país, tan compleja que supera las más increíbles fantasías.

El cine mexicano del siglo XXI, si bien no se ha caracterizado por la abundancia de su producción, si ha dejado un legado de selectas obras maestras, muchas de las cuales quedan como testimonio fílmico de la realidad que enfrenta nuestro país en estos años, de los más violentos oscuros que ha vivido en sus casi dos siglos como nación independiente.

La violencia del crimen organizado, la sempiterna crisis económica, la desigualdad social, la ineptitud y corrupción de los gobernantes, y esa idiosincracia nuestra que nos impulsa a "reír para no llorar", son los temas principales de las dos obras que presentaremos este Septiembre en su Centro Cultural José Martí.

MARTES 13

Ciclo: “Tragicomedia del México actual”
Película: “El Infierno”
(México, 2010) de Luis Estrada, con Damián Alcázar, Joaquín Cosío, Ernesto Gómez Cruz y María Rojo.


Al cumplirse el Bicentenario de la Independencia, México vive bajo el terror de una guerra civil entre el gobierno y diversos grupos crimen organizado. En esta película se cuenta la historia de Benny (Alcázar), que puede ser la historia de cualquier mexicano, un hombre que, orillado por la pobreza, el miedo y la falta de oportunidades, se mete en el pintoresco y terrible mundo del narcotráfico. Una comedia de humor negro que nos habla de la tragedia que desgarra a nuestro país.
 




Comentarios a cargo del Lic. Mario Helguera Bolio y Miguel Civeira.
Centro Cultural José Martí / Adolescentes y adultos / 20:00 horas / Evento gratuito.

MARTES 27

Ciclo: “Tragicomedia del México actual”
Película: “Traspatio”
(México, 2009) de Carlos Carrera, con Ana de la Reguera, Jimmy Smits y Joaquín Cosío.

Carlos Carrera nos muestra la vida en Ciudad Juárez, la más peligrosa del mundo. Sigue la historia real de la agente de policía Blanca Bravo (Ana de la Reguera) en su investigación de la serie de feminicidios que sufre esta ciudad fronteriza, y que se enfrenta a una terrible realidad: el asesinato se ha vuelto algo tan común que todos son potenciales víctimas y todos son potenciales culpables.
Distinciones: Ganadora de 5 premios Ariel y 3 premios Canacine.




Comentarios a cargo del Lic. Mario Helguera Bolio y Miguel Civeira.
Centro Cultural José Martí / Adolescentes y adultos / 20:00 horas / Evento gratuito.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Hidalgo: La historia jamás contada

Dos declaraciones debo hacer antes de comenzar con esta reseña:


1.- La historia oficialista que se nos ha inculcado en las escuelas (sobre todo en tiempos del PRI, pero también en este siglo), nos retrata héroes casi míticos, perfectos y llenos de virtudes. Han sido figuras casi de santoral con las que los mexicanos ordinarios no podían identificarse y el efecto es que, después de haberlos idolatrado, muchos mexicanos caímos en un cinismo tal, que nos fue imposible creer que los personajes históricos tuvieran siquiera un poquito de la virtud que se les atribuía.


2.- El cine mexicano ha bebido relativamente poco de dos fuentes que lo habrían enriquecido: la literatura y la historia.


Hidalgo: La historia jamás contada, obra de Antonio Serrano, es una película con defectos y virtudes. Sus virtudes, por las que quisiera empezar, provienen de los dos puntos mencionados anteriormente. La cinta toma la figura del cura Miguel Hidalgo, "Padre de la Patria", y la baja del pedestal para mostrarnos a un hombre de carne y hueso, con vicios y cualidades, con sueños y esperanzas, con caprichos y temores.


Vemos aquí a un hombre que acepta haberse metido de cura porque era la única opción que tenía una persona a la que le gustaba el apredizaje y no tenía mucho dinero. Con el mismo desenfado, don Miguel acepta su gusto por la buena mesa, la bebida, el juego, la fiesta y, sobre todo, las mujeres. Todo ello, sin embargo, sin dejar de lado que también era un hombre culto e ilustrado, con ideas sobre la libertad y la justicia a las que les fue fiel hasta la muerte. La película es también la tragedia de un hombre que habría querido ser comedien y termina dirigiendo una revolución.


Ése, pienso, es el principal logro de la película: convertir al hierático prócer de la iconografía nacional no sólo en un personaje verosímil, sino en un héroe en el que los mexicanos pueden creer y con el cual pueden sentirse identificados. Es más, con su actitud de simpático pilluelo, bien habría podido ser interpretado por Germán Valdés, si viviera.


En cambio, tenemos a Demián Bichir, una elección un tanto extraña, pues no es la primera persona que nos vendría a la mente al pensar en quien diera vida a don Miguel Hidalgo. Y sin embargo, el gran talento actoral de Bichir le permite construir el gran personaje alrededor del cual se centra la cinta. La actuación de Ana de la Reguera también loable, así como de todo el elenco.


Y ya que estamos en esto, vale la pena elogiar la excelente producción de la película en todos los aspectos técnicos: fotografía, vestuario, diseño de producción, etcétera. Pero pasemos al segundo de los puntos mencionados al principio.


Los mexicanos necesitamos conocer nuestra historia, sin falsedades ni maquillaje. Pero también, como la sociedad tan sufrida y desilusionada que somos, necesitamos que nos recuerden que hubo personajes que lucharon por la libertad y la justicia, a los que se puede admirar, de los que se puede aprender. De vez en cuando, necesitamos un poco de optimismo, que provenga de nuestra realidad y no de la evasión televisiva. He ahí el otro logro de la cinta.


¿Los defectos? Bueno, en primer lugar los realizadores parecen no poder decidir qué parte de la vida de Hidalgo quieren contar. A veces se van por las ramas para narrar episodios intrascendentes y algunas subtramas quedan inconclusas, al punto que uno siente que la película se acaba en un momento totalmente inadecuado. Si el director hubiese querido conmover al público, bien habría podido terminar la cinta con el Grito de Dolores, pero en vez de eso lo hace de forma absolutamente anticlimática.


Por otro lado, la historia de México ha sido tragicómica, melodramática y hasta surrealista, pero rara vez épica. En los momentos en que quiere verse muy épica, la película resulta ridícula, en oposición de los momentos en los que prefiere recurrir a la "picardía mexicana", en cuyo caso todo se siente natural y hasta simpático.


Con todo, Hidalgo: La historia jamás contada es un buen comienzo si el cine mexicano quiere empezar a explotar la historia nacional y una película que vale la pena verse.